Chile: mientras los glaciares se derriten, elegimos pensar en la tierra como recurso

Vista Satelital Glaciares y Villa Santa Lucía

Ayer un trozo de glaciar se desprendió y produjo un aluvión que arrasó casas y vidas en el poblado patagónico de Villa Santa Lucía, en la Provincia de Palena en la Región de Los Lagos.

Hoy como en una ironía macabra, los votos mayoritarios del país eligen un gobierno de derecha, que promete crecimiento y mercados. Mientras el planeta se sobrecalienta y perturba al ritmo de una economía basada en el consumo de combustibles fósiles, Chile elige el camino de lo económico como estilo de vida, las promesas de no detener la marcha productivista, el uso intensivo del planeta como un recurso disponible, la ecología como un saber nostálgico e inútil.

En tiempos tan oscuros, cuando la izquierda nada tiene que decir con arraigo en el suelo, campean y triunfan las voces que confían en soluciones maquínicas.

Es el signo que elevó a Trump al gobierno, negando los efectos de dos siglos de economía y suponiendo que el viejo mundo aún existe. Gesto que podría hacer que latinoamérica se rinda al delirio extractivista en pos de un imposible desarrollo.

 

 

 

 

 

 

 

 

La nueva mayoría sigue fiel a una idea de progreso como el gran organizador colectivo.  No quiso entrar en lo dialógico y hacer un acuerdo explícito con el Frente Amplio, producir un gesto de negociación y acuerdo, de real política. Librados a la suerte de los números, de los grandes números, jugamos nuestras ideas al azar. El principio de irresponsabilidad se ha impuesto.

No es sorpresa que el barro arrase con las construcciones de occidente. Tanto las pequeñas habitaciones de estos colonizadores, como las grandes ideas de economía, crecimiento, recursos.

Un río de lodo conecta cruelmente las externalidades de la economía del petróleo con una villa de pobladores rurales.

Una campaña electoral que jamás mencionó la palabra Antropoceno en sus debates, como si las dirigencias habitaran otro planeta.

El derrotado llama a reformular el progresismo. Pero la palabra progreso ha sido la bandera con que occidente ha arrasado con nuestros saberes, con los ecosistemas y las especies que han permitido esos saberes. Como si el progreso no fuera parte de este aluvión de barro moral que nos sumerge.

Es oscura y fría esta noche. Mañana vendrá un sol, madrugador y tempranero. La tierra lo recibirá alerta.

Domingo 17 de Diciembre de 2017. Puerto Montt

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