Entre un zorro, los robles y Vinciane Despret

La Campana, parque nacional. Junio 25 de 2017

En el nuevo año austral subimos a la Campana, un relicto rodeado de urbanismo y amenazadoras antenas y torres de alta tensión… la más alta tensión sobre unos canelos que viven en la quebrada cargada de aguas, los Nothofagus y este Culpeo que pone una mirada oblicua sobre nuestras siluetas fatigadas.

Bajamos con una cita de Vinciane Despret en las mochilas:

And this is exactly what characterizes the new adventures of cohabitation: they complicate
our lives. They force inventiveness. In this respect, otters have nothing to envy in crows,
for they could just as well have been mandated by who knows what mischievous gods to
annoy humans.

When recounted after the fact, the situation is almost funny: we must wonder whether
otters acquired a sense of humour during their contact with humans, unless it is a taste for pro-
vocation. Hasn’t this been considered with respect to wolves who, as some farmers claim,
taunt them right under their noses and in the light of day when they attack livestock?
Making peace with animals who are quite clearly not ready to make any concessions requires a bit of courage and imagination; and this is all the more so when dealing with beings who are quite resourceful, like otters.

Vinciane Despret BEAST AND HUMANS Angelaki, 20:2,105-109.

“Esto es exactamente lo caracteriza las nuevas aventuras de la cohabitación: ell@s complican nuestras vidas. Fuerzan la invención. Al respecto, las nutrias no tienen nada que envidiar  a los cuervos, pues podrían haber sido mandatados por quién sabe qué malvados dioses para molestar a los humanos.

Cuando revisamos tras los hechos, la situación es casi divertida: debemos soprendernos si las nutrias adquieren un sentido de humor en su contacto con los humanos, a menos que sea un gusto por la provocación. ¿No se ha considerado así respecto de los lobos, que como algunos granjeros plantean, se burlan de ellos bajo sus narices y a la luz del día cuando atacan su ganado?

Hacer la paz con animales que claramente no están dispuestos a hacer concesiones requiere un poco de coraje e imaginación; y más aún, cuando tratamos con seres ingeniosos, como las nutrias”.