Goffman→←Humboldt (próximo al solsticio de invierno)

   

Estos son los rincones húmedos donde proliferan los ajustes secundarios, y desde
donde empiezan a infestar el establecimiento” (Goffman, 2012, p. 302)
El viaje de ida es con Goffman, la lectura de su Internados, un libro hecho con cuatro textos so-
bre su experiencia con las instituciones totales. Una expresión que marca los cuatro artículos es
ajuste secundario, una expresión enigmática pero fecunda. Para hacer funcionar esta denominación, Goffman inventa una que la antecede pero de escaso valor, ajuste primario: “He creado esta grosera designación para llegar a lo que en realidad me interesa: el ajuste secundario, que defino como cualquier arreglo habitual, que permite al miembro de una organización emplear medios o alcanzar fines no autorizados, o bien hacer ambas cosas, esquivando los supuestos implícitos acerca de lo que debería ser” (Goffman, 2012, p. 302)
Desplegando una ternura infinita hacia “esos vagabundos instruidos y militantes, que se las arreglan para vivir sin dinero en una ciudad como Nueva York” (Goffman, 2012, p. 185) o los internados del Hospital Central, Goffman va delineando el ajuste secundario, la condición en la cual puede desplegarse un juego de libertad, una construcción de yo y de cuidado, en lugares, mediante objetos, que se depositan y transportan, en medio de una delicada operación de performances relacionales. El libro en suma es una desenfrenada hilación de “una multitud de historias caseras que constituyen, cada una a su modo, un movimiento de libertad” (Goffman, 2012, p. 302).

←
Desde las profundidades del espacio ocupadas por las nebulosas más remotas descenderemos por grados a las zonas de estrellas, de la que es una parte nuestro sistema solar, al esferoide terrestre con su envuelta gaseosa y líquida, con su forma, su temperatura y su tensión magnética, hasta los seres dotados de vida que la acción fecundante de la luz desarrolla en su superficie”. (Humboldt, 2011, p. 26)
El viaje de regreso al sur, a través de un cielo nuboso que a ratos nos permite encandilarnos con el suelo nevado, es Humboldt. Mamotrético volumen, no apto para leer en asientos de clase económica, su Cosmos intenta unificar cielo y tierra, en una mirada de casi 1.000 páginas. El mundo, no el globo ni la tierra, sino el cosmos, la confluencia de cielo y tierra.
Defensor de un “empirismo razonado” (Humboldt, 2011, p. 20), que contrapone a la “simple
asociación enciclopédica” (Ibid, p. 26), en él esplandece la historia natural
con la fuerza de un método más allá del método.
¿Que hay en Humboldt, en su reivindicación de la physis, en este viaje de regreso, en sus palabras que lo unan a Goffman? Se lee en su apasionada vida dedicada al mundo un afán también nuestro: “La naturaleza es el reino de la libertad …”(Humboldt, 2011, p. 6)

 

Referencias
. Goffman, E. (2012). Internados. Ensayos sobre la situación social de los enfermos mentales. Amorrortu/editores, Buenos Aires, 2 edición.
. Humboldt, A. (2011). COSMOS Ensayo de una descripción física del mundo. Los libros de
la Catarata. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Centro de Investigaciones Diego
Barros Arana. Dirección de Bibliotecas, archivos y museos, Madrid-Santiago.